Nuestro estado anímico influye directamente en nuestra salud y a medida que los investigadores realizan distintos ensayos vemos que están presentes en multitud de procesos, en los que creíamos que no intervenían, aunque sabíamos que de alguna manera influían. Así sucede con los estados depresivos, la ansiedad y la aparición del cáncer.
Investigadores del Instituto de Mente y Biología de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, podrían haber descubierto un mecanismo biológico subyacente que vincula el cáncer a la depresión.